El uso de la vegetación como herramienta de diseño en las zonas urbanas

Por Daniela Bruse Sin categorizar

Uno de los desafíos prinicipales al diseñar entornos urbanos confortables -especialmente frente a los impactos del cambio climático mundial- es evitar que suba la temperatura en las zonas de asentamiento.

Este sobrecalentamiento puede tener lugar tanto durante el día, en zonas con baja ventilación y altas aportaciones solares, como durante la noche, cuando los materiales artificiales liberan la energía calorífica recogida y almacenada durante el día, un fenómeno que llamamos la Isla de Calor Urbano nocturno.

El uso de la vegetación en diferentes formas, desde árboles solitarios en zonas de parques hasta fachadas y tejados verdes, puede ser una de las herramientas más eficaces para reducir el sobrecalentamiento de las zonas urbanas tanto durante el día como durante la noche.

Cuando planificamos con vegetación urbana, necesitamos tener en cuenta que las plantas son organismos vivos que no sólo influyen al microclima local sino que también dependen de las condiciones, que el microclima ofrece.

El entorno urbano es un mosaico de condiciones climáticas muy distintas que van desde los patios traseros protegidos hasta las condiciones desérticas de los techos. Seleccionar plantas inapropiadas u olvidar su mantenimiento puede conducir rápidamente a coberturas de vegetación muerta o a riesgos de seguridad en el caso de árboles más grandes.

ENVI-met ya permite al usuario analizar el sistema de microclima desde diferentes perspectivas. Una vez que un modelo fue creado es fácil no sólo para mirar el impacto de la vegetación en las condiciones climáticas, sino también para comprobar las condiciones de vida ofrecidas a las plantas.

En el próximo lanzamiento en el verano de 2020, reforzaremos aún más este aspecto de la planificación con el nuevo TreePass, que en su primera versión permitirá evaluar el riesgo de viento sobre los árboles urbanos basándose en un complejo modelo de simulación biomecánica.